
La mejor plegaria es la observación desinhibida y desinteresada de la naturaleza, es también la mejor forma de meditación. La naturaleza logra que alcancemos un alto nivel de abstracción y que abandonemos nuestro yo, aunque sea por unos instantes. Igual puede suceder con el arte, pero es un tanto más difícil, y en tal caso se requiere de cierto nivel de experiencia o conocimiento.

Desde hace algunos años presenciamos con preocupación la crisis en los medios de comunicación; crece la opinión desfavorable, la confianza del público sigue bajando porque muchos medios se mueven de acuerdo con la pauta y así se maneja la noticia. También los mandatarios “meten la mano” para posicionar temas de interés del Gobierno y de vez en cuando arremeten contra medios y periodistas independientes para afectar su reputación. A esto hay que agregarle cuando el mismo periodista “mete la pata”.

Sus amigos pintores del centro cultural Impulso le ofrecieron utilizar como bodega alguno de los pequeños salones del edificio, pero el tiempo transcurrido ya era un exceso, así que, con cariño, y seguro con algo de humor, le pidieron que recogiera las cajas intocadas y cubiertas por el polvo, e hiciera algo con ellas.