
En días pasados el Alcalde verde que tenemos tuvo la fabulosa idea de poner en venta un lote de terreno ubicado en el Barrio Laureles denominado Camino de la Palma Real se trata de un relicto boscoso un polígono fragmentado de 4.064 m2 que logró sobrevivir luego de la ocupación urbana de este sector de la ciudad, área de interés ambiental que además hace parte activa de la estructura ecológica de la ciudad así la negligencia oficial no lo haya querido reconocer y que se constituye en el único pulmón verde de la comuna Palogrande sin protección, importante para la ciudad por la riqueza biológica ya que alberga en un bosque nativo gran número especies de fauna y flora permitiendo y facilitando la conectividad biológica con la actual red eco parques de la ciudad de Manizales, desconociendo el alcalde que el ordenamiento jurídico constitucional en materia ambiental contiene protecciones relevantes y específicas que otorgan derechos a estos eco sistemas urbanos.

La última vez que vi a Calidad imaginé que debía escribir una columna sobre el dandismo y la elegancia. Lo vi aparecer caminando por la avenida mientras yo estaba sentado en la terraza de Libélula, él venía con un paso cadencioso que terminaba por resaltar su figura de hombre de estatura elevada y cuerpo esbelto.

Hace once años un buen amigo del colegio, a quien llamaremos Niki, me prestó un libro que al parecer había rodado por muchas manos ya antes; entonces había como un rumor en el ambiente de que ese libro era bueno, de que era realmente bueno. A lo que quiero ir con esto es a que a veces los libros hacen parte de nuestra vida de manera discursiva: Los lugares en los que aparecen, quién te lo da, cuántos años tienes al emprender su lectura, si se presume famoso o más bien es un libro sin casa, sin hogar, sin reputación.