
Llegó a su final el 2021, un año que le dejó a Colombia más tristezas que alegrías. No obstante que el país tuvo un crecimiento del 9.7%, donde después de un confinamiento obligado se logró la reactivación económica, algunos hechos dejaron en los colombianos la sensación de que no fue un año fácil para una sociedad que con lo sucedido ha demostrado tener resiliencia.

Se ha escrito una página histórica con el triunfo del joven Gabriel Boric en Chile al ser elegido democráticamente como nuevo presidente del país Austral para el periodo Constitucional 2022-2025. Y lo es por cuanto se rompe con ello un estigmatismo frente a las propuestas políticas que provienen de los sectores más progresistas que no son otra cosa que las voces de las organizaciones sociales y políticas que enarbolan las aspiraciones y retos del siglo XXI frente al Statu Quo de un SIGLO XX ya ensayado con fórmulas que no han dado respuesta a las problemáticas de las mayorías ciudadanas y que por el contrario son la causa de las desigualdades, injusticia, corrupción y desequilibrios humanos y medioambientales.

“Yo no soy de aquí/ pero tú tampoco” dicen dos versos de una canción compuesta por el músico y poeta uruguayo Jorge Drexler. Y dice también: “apenas nos pusimos en dos pies/ comenzamos a migrar por la sabana/ siguiendo la manada de bisontes”.